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Si queremos el tour completo, sería recomendable comenzar por el Museo Vaticano, pero hay que llegar muuuuy temprano, ya que siempre hay una cola inmensa en la que se puede estar por horas y horas.
impresionante. Esta maravillosa obra de entre 1498 y 1499 es de bulto redondo, lo que significa que se puede ver en todos los ángulos, aunque el punto de vista preferente es el frontal. Miguel Ángel la esculpió cuando contaba tan sólo 24 años. Cuando la obra fue finalizada y entregada, algunos pusieron en duda que hubiera sido Miguel Ángel el verdadero autor de la misma dudando de él por su juventud. Al enterarse, Buonarroti, en un arranque de furia, grabó a cincel su nombre en la escultura, siendo esta la única obra firmada del artista. En la cinta que cruza el pecho de la Virgen puede leerse: «Michael A[n]gelus Bonarotus Florent[inus] Facieba[t]» («Miguel Angel Buonarroti, florentino, lo hizo»).
Foros Imperiales: hay que tomarse el tiempo que haga falta para recorrer los foros romanos con calma. Dentro hay un museo de estatuas antiguas, árboles altisimos y meláncolicos, las habitaciones de los emperadores, y una vista espectacular de la antigua Roma.
espectacular.
Boca de La verdad: no te puedes ir sin tomarte una foto en la famosa boca de la verdad. El templo es muy bonito, además, como todos los alrededores. La Bocca della Veritá supuestamente funciona como un detector mentiras y todo aquel mentiroso que ponga su mano dentro de la escultura, la perderá de inmediato (si os preguntamos si os hacéis chuletas y lo negáis, saldréis todos mancos, vaya).
La historia de Roma comienza -según la leyenda- cuando Eneas, hijo de Venus y del mortal Anquises, huyendo de Troya, llegó a orillas del Tíber, país de los latinos.
Otra cosa que no podemos dejar pasar son los helados. Al igual que en Venecia, los helados en Florencia son un punto aparte. Da igual la época y no importa el tiempo, los italianos comen helados de forma habitual. El precio de los helados en las calles más turísticas comienza en 2€, pero si buscáis un poco más encontraréis helados desde 1,5€.
CURIOSIDADES:
(Imagen cortesía de Mayte Soriano)Como tenemos dos días, hay que seleccionar qué visitas son imprescindibles y no hemos de dejar de visitar. Tenemos pocos días (2), pero la ventaja de que la ciudad no es muy grande.
Comenzaremos visitando la Plaza del Duomo, el alma de la
ciudad y de gran interés arquitectónico y artístico: disfrutaremos de la Catedral o Duomo de Santa María, cuya cúpula, obra de Bruneleschi, es símbolo de Florencia. Los exteriores de mármol, como el Campanille de Giotto y el Battisteriode San Giovanni, con las puertas del Paraíso de Ghiberti, son realmente impresionantes. Para subir y entrar a estos dos últimos, habría que pasar por taquilla (las vistas desde el Campanille son, eso sí, extraordinarias). Nada más que por esto merece la pena visitar Florencia.
museo más antiguo del mundo. Para entrar en el museo es difícil evitar largas colas. Nos tocará madrugar si a mediodía las colas no han menguado. Y es que sus salas acogen la colección particular de los Medici. Se recomienda ir con audioguía para enterarte mejor de todo. Hay cuadros de Botticelli, Da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Tiziano, Rubens, Caravaggio, Filippo Lippi, Masaccio… y hasta de Goya. Desde el museo verás una bonita panorámica de Florencia y su río Arno, que atraviesan varios puentes entre los que destaca el Vecchio, del siglo XIV, lleno de tiendas que venden joyas.